domingo 9 de diciembre de 2018 | Enviá tu noticia

Por primera vez, médicos del Hospital San Martín implantaron un cardiodesfibrilador subcutáneo

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Un platense de 65 años que padecía alto riesgo de muerte súbita recibió con éxito un implante en el nosocomio platense. Según precisaron, se trata de un pequeño desfibrilador colocado debajo de la piel que controla el ritmo cardiaco y ante arritmias graves realiza pequeñas descargas eléctricas en forma automática.

Profesionales del “Hospital San Martín” de La Plata implantaron en el pecho, cerca del corazón y debajo de la tetilla izquierda – a través de una incisión de ocho centímetros entre la piel y el musculo – un moderno sistema de desfibrilación que monitorea el ritmo cardíaco.

Según se detalló, el dispositivo regula el ritmo cardíaco con un diminuto cable que se introduce por debajo de la piel y adelante del corazón. Tiene el tamaño de una tarjeta y, si se presenta una arritmia grave, realiza una descarga eléctrica que evita el paro cardíaco o la muerte súbita.

Los cardiodesfibriladores implantables se utilizan habitualmente en la práctica cardiológica para proteger a pacientes en riesgo de presentar muerte súbita. Dichos dispositivos se colocan dentro de las cavidades del corazón a través de las venas del paciente. El dispositivo implantado se coloca sin necesidad de implantar catéteres dentro del corazón.

La exitosa intervención ( una hora y media de duración) se llevó a cabo por médicos de la Unidad de Electrofisiología del servicio de Cardiología del hospital San Martín de La Plata: Enrique Monjes, Daniel Camerini, Federico Zabala y Luis Medesani. También participaron de la operación, anestesiólogos, instrumentadores y enfermeros.

Carlos es platense y tiene 65 años, padece una “miocardiopatía hipertrófica”, una enfermedad del músculo cardiaco que aumenta el grosor de sus paredes y causa arritmias con riesgo de padecer muerte súbita. Gracias al implante gratuito del desfibrilador, en menos de 24 horas pudo volver a realizar su vida habitual.

El aparato almacena en su memoria los patrones eléctricos del corazón, es decir la frecuencia cardíaca que tuvo el paciente en cada hora del día, y registra episodios arrítmicos relevantes. Con esa información, que el cardiólogo puede leer en una computadora a través de un sistema remoto que tiene el dispositivo, realiza un seguimiento directo y adecuado dirigido a cada paciente.

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