viernes 28 de febrero de 2020 | Enviá tu noticia

Astillero Río Santiago, el Eva Perón y el Juana Azurduy

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Si nos dejamos llevar por lo que se expresa desde el oficialismo, ya sea el político o el mediático, cerraríamos la discusión en que sobran laburantes para el trabajo que hay que hacer. Entenderíamos que el Astillero Río Santiago tiene demasiados trabajadores y que no hay necesidad de que esto ocurra. Pero resulta que el problema no parece ser ese.

Por Juan Labour

Hay trabajos por terminar y contratos internacionales que cumplir, pero para eso tienen que aparecer los fondos correspondientes para contar con los insumos necesarios. Claro que previamente tiene que existir la decisión política de cumplir con los convenios firmados y es ahí donde radica el problema. Ni el gobierno provincial, ni el nacional se muestran interesados en entregar esos trabajos.

En 2003 el astillero sufrió una de sus crisis más profundas y estuvo muy cerca de cerrar sus puertas. Pero una gestión compartida entre el Gobierno argentino presidido por Néstor Kirchner y el Gobierno de Venezuela encabezado por Hugo Chávez, cambiaron la ecuación. En 2004 firmaron un acta de compromiso para reflotar el astillero y en 2005 se firmó un contrato en el cual se estableció la creación de dos buques de 47.000 toneladas cada uno. Sus nombres: Eva Perón y Juana Azurduy.

Ese tratado bilateral sirvió para la reactivación del astillero, la factibilidad de obras para los trabajadores y la puesta en marcha de la actividad. A partir de ahí, Astillero Río Santiago, realizó las siguientes obras: Media vida Fragata Libertad; Buque Madrisa; Buque Casanna; Remolcador Ona Don Lorenzo; Lanchas LICA para la Armada Argentina; Reparación a nuevo del Buque ARA King; Techado Estadio Ciudad de La Plata; Construcción Puente Tierra del Fuego; Mecanizados Anillos Central Hidroeléctrica Tocoma; Construcción compuerta Salto Grande; Construcción compuerta Puerto Belgrano; Mecanizado piezas eólica; Válvulas Puerto Belgrano; Inicio de obra transformación remolcador Rua Soledad; Reparación a buques de todo tipo, tanto nacionales como internacionales, en el dique flotante. Como se ve no solo el astillero se abocó a los trabajos para Venezuela como se quiere hacer creer desde las operaciones mediáticas, aunque evidentemente son las que al gobierno le molestan.

El estado de Venezuela lleva abonado un porcentaje muy grande de ambas construcciones, que deben ser entregadas en el corto plazo según lo convenido. Pero eso parece que no va a ocurrir, ya que los fondos recibidos por la Provincia de Buenos Aires, no llegaron al astillero.

Incluso el gobierno de la provincia de Bueno Aires, recibirá una suma millonaria en dólares al momento de entregar el buque Eva Perón. Suma que triplica el monto que se necesita para terminarlo, por lo que para dicho gobierno, terminar el trabajo representa una absoluta ganancia. Entonces ¿Por qué no se concreta?

¿Será que el gobierno de Cambiemos no quiere entregar los trabajos a Venezuela?. ¿Será que el Presidente Mauricio Macri no está interesado en realizar un acto de entrega con su par Nicolás Maduro?. Tal vez no quiera honrar un contrato firmado por Néstor Kirchner y Hugo Chávez. O puede ser que la orden llegue de arriba. De los intereses foráneos que tienen como objetivo debilitar la unidad de América Latina.

Es fácil reconocer la actitud hostil que nuestro jefe de estado tuvo y tiene para con el gobierno de Venezuela, en cualquier exposición pública. ¿No será que el Astillero Río Santiago y la soberanía que produce, resultan una piedra en el zapato para estos dirigentes?.

Sea como sea, la realidad no es que sobran trabajadores y trabajadoras. La realidad es una decisión política de paralizar la actividad. Tal vez el Eva Perón y el Juana Azurduy sean la verdadera causa de esa decisión. Es probable que la directiva llegue de afuera. Con esas recetas que siempre han traído tantos perjuicios al pueblo argentino.

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